un sí a los hermanos,
lunes, mayo 26
Un sí a Dios
un sí a los hermanos,
jueves, mayo 15
Día agustiniano
Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas... comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno del mañana es incierto y los proyectos del futuro tienen la costumbre de caer en el vacío.
Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado... aceptarás incluso que las personas buenas podrán herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas... aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma... descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de tu vida.
Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa qué es lo que tienes, sino a quién tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.
Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.
Te darás cuenta de que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar de su compañía.
Descubrirás que muchas veces te tomas a la ligera las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuándo será la última vez que la veamos.
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodean tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos. Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar. Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.
Aprenderás que no importa dónde llegaste, sino a dónde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve...
Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlarán y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuán delicada y frágil sea una situación: siempre existen los dos lados.
Aprenderás que los héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias...
Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.
Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.
Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son una tontería, porque pocas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarías quitando la esperanza.
Aprenderás que cuando sientas rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da derecho a ser cruel. Descubrirás que sólo por que alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman y no saben cómo demostrarlo...
No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.
Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.
Aprenderás que no importa en cuántos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.
Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar a que alguien te traiga flores.
Entonces y sólo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más.
domingo, mayo 4
Un camino que jamás hacemos solos
lunes, abril 28
SILENCIOSA ESPERA DE UNA PRESENCIA
Este texto me ha recordado mucho a la convivencia. Os lo pongo para que lo leáis. Para mí ha sido muy especial sentir que hay gente que todavía quiere luchar por esto. Me gusta pensar que no sólo los mayores que nos resistimos a abandonar el carro, estamos tan locos...
Gracias!!!
HOP
El amor hace que las cosas más difíciles parezcan fáciles, aunque de hecho no lo sean. No son fáciles, pero son posibles si aprendemos no sólo a saltar, sino también a caer y a levantarnos, a dejarnos levantar.
Es Pascua, es Dios que ha bajado, ha cogido a su Hijo de la mano y, hop, lo ha levantado. Es el Amor que ha bajado, nos ha cogido de la mano y, hop, nos ha levantado. ¿Volvemos a intentarlo?
jueves, abril 24
Convivencia este fin de semana
domingo, abril 20
Tribuna abierta: Exprésate
martes, abril 8
Un viaje siempre es una nueva oportunidad
Poco a poco este blog de Casiciaco e Inquietud va tomando importancia y aumentando el número de visitas e interés. Os adjunto una experiencia personal de las personas que acudieron en Semana Santa a Taizé para conocer una forma diferente de oración... aquí va.
Hace ya algún tiempo que volvimos de un viaje que para la mayoría de nosotros, sino para todos, ha sido un momento importante, ha supuesto un paso más en un camino que se decide cada día, una vida que es caminar sin fin buscando y buscando, para encontrar a veces y querer compartir lo encontrado con tanta gente.
Fuimos dieciséis los que nos embarcamos en este viaje, dieciséis razones distintas para buscar una Semana Santa diferente, dieciséis motivos para salir de nuestra vida diaria en busca de una semana de tranquilidad, de tiempo para pensar, de experiencias por compartir, de una forma distinta de encontrar a Dios en nuestras vidas, que en definitiva es lo que íbamos buscando (busca lo que buscas…), a ese Dios de las pequeñas cosas, que se hace presente cada día en nuestra vida, también en Semana Santa, y también allí, en la colina de Taizé…
Y tuvimos la suerte de que ese viaje fue todo lo que nosotros quisimos que fuera, e incluso algo más, siete días alejados de todo lo que nos preocupa cada día, siete días lejos de casa, una semana muy cerca de todos los que hacen que nuestra vida sea lo que es a pesar de que estuvieran a cientos de kilómetros de nuestro retiro dorado. Una semana en la que tuvimos que adaptarnos a un ritmo diferente, a un horario extraño para nosotros, a una forma “distinta” de comer, de dormir, de despertarnos, un viaje, en definitiva, que nos llevó a lo desconocido, una vuelta a una sencillez ya olvidada y en ocasiones pensada imposible.
Nunca terminaríamos de contar las anécdotas vividas, los grandes momentos compartidos, la gente que nos encontramos o con la que nos reencontramos a pesar de llevar mucho tiempo compartiendo el diario caminar, pero tampoco queremos aburrir a nadie, no queremos traicionar el silencio que hemos aprendido, no queremos matar la sencillez que nos invadió en nuestra aventura por el corazón mismo de Europa. Siempre quedara grabada en nosotros esa llamada a la oración, esas campanas que parecía nunca iban a callarse desde el mismo momento en que pusimos pie en la colina (y si se nos olvida siempre habrá alguien que nos las recuerde...).
Por todo lo compartido en esos días, por las conversaciones mantenidas y por las pendientes, por los corazones abiertos, por aprender juntos a “sobrevivir” en el silencio, por las lecturas compartidas, por lo enseñado y lo aprendido, por todo… GRACIAS a quienes lo hicisteis posible. Y a todos los que leáis estas letras os animamos a vivir experiencias que nos ayuden a conocernos un poco más cada día.
Llega ahora el momento de volver, de transmitir, de descargar (la famosa teoría de cargar/descargar), de compartir y hacer vida de los recuerdos que llevamos encima. Es hora de aportar novedad a la monotonía de nuestro día a día, ahora nos toca bajar de la colina (como los apóstoles tuvieron que bajar con Jesús del monte) y ponernos manos a la obra en nuestras obligaciones, en nuestra vida de verdad, no en la de cuento de una semana y un viaje, y la vuelta no siempre es fácil…